REINAS VENDIMIALES DE GODOY CRUZ

La Fiesta de la Vendimia se institucionalizó en 1936 como la fiesta del trabajo de los mendocinos.
El Gobierno conservador, a cargo de Guillermo Cano,  introdujo el festejo anual en la época de la cosecha, de la fiesta de la uva y el vino como se hacía en algunas ciudades europeas (Palermo, Bordeaux), pero “inventando una tradición” con sello propio. En marzo de 1936, el decreto 87 instituyó con carácter permanente esa celebración que conforme pasó el tiempo se fue perfeccionando y complejizando. El cultivo de la vid y su industrialización constituyeron a partir de ese momento la representación más acabada del trabajo mendocino, que mediante esa celebración exaltaba el orgullo sobre una producción que promovía la riqueza colectiva.
El espacio público mendocino fue el contenedor de esos festejos que se iniciaron en 1936 con el Carrusel: un desfile de carros alegóricos en el Parque General San Martín, y que en la medida que crecía la escala de espectadores locales y foráneos, fue desplegándose por las calles de la ciudad capital y sumando nuevos actos. La Bendición de los Frutos, por ejemplo, se realizó por primera vez en 1938 y la primera Vía Blanca de las reinas sucedió en 1940.
Esta Fiesta, en la que se elige año a año una reina de los viñateros entre las representantes de todos los departamentos de la provincia, se constituyó en uno de los más importantes atractivos de la provincia que, a modo de un ritual fue (y es) la piedra de toque de la promoción turística de Mendoza desde los años treinta.
En aquella primera gran celebración realizada en 1936, que albergó a 25.000 personas, se consagró como primera Reina de la Vendimia a Delia Larrive Escudero, representante del departamento de Godoy Cruz.

Texto: Cecilia Raffa (INCIHUSA_CONICET)
Relevamiento fotográfico: Silvana Margutti (MGC)